Elegía a un cuerpo
Los gallos ya ofrecían su canto al sol prematuro que poco a poco asomaría sus anémicas pestañas. Y era entonces que viajaba hasta tu tierra a dormir contigo, teniendo en mi ciudad hogar donde descansar mis sueños, sólo por abrir los ojos en la mañana plena y ser tú lo primero que vieran...






Comentarios
Publicar un comentario